(Pedro Cartagena). A petición de nuestros amables lectores, desarrollamos el tema de los vínculos entre José Luis Rodríguez Zapatero y la masonería. Para entenderlo, es necesario distinguir entre los datos históricos confirmados, las influencias ideológicas y las acusaciones o teorías que circularon durante su mandato.
El abuelo paterno del expresidente, el capitán Juan Rodríguez Lozano, fue un masón confeso perteneciente a la logia leonesa Emilio Menéndez Pallarés nº 15 integrada en el Grande Oriente Español. Rodríguez Lozano utilizaba el nombre simbólico de «Rousseau». Fue fusilado por las tropas franquistas en 1936. Zapatero ha mencionado en numerosas ocasiones la importancia del testamento de su abuelo, centrado en la libertad y la tolerancia, en su formación política.
En 2006, Zapatero inauguró el Museo de la Fundación Sierra-Pambley en León, un lugar con profundas raíces masónicas vinculado a la Institución Libre de Enseñanza.
Aunque Zapatero no fuera masón, su agenda política compartía los valores del laicismo defendidos tradicionalmente por la masonería española. A título de ejemplo, cabe reseñar estos asuntos:
- Educación para la Ciudadanía: Fue un claro intento de imponer una moral laica y de inspiración masónica en las escuelas.
- Ley que disolvía la institución matrimonial. Equiparó la unión entre personas del mismo sexo y sustituyó los conceptos de “padre” y “madre” por los de “progenitor A” y “progenitor B.”
- Alianza de Civilizaciones. Fue una estrategia internacional inspirada en el ideal masónico de «confraternización universal» sin reconocimiento de un Padre común.
Durante los años de su gobierno (2004-2011), algunas personalidades afirmaron que Zapatero era miembro activo de una logia masónica:
- El historiador Ricardo de la Cierva aseguró que Zapatero y varios de sus ministros eran masones, llegando a afirmar que «ocho titulares del Gobierno» pertenecían a la Gran Logia de España.
- Ortiz Burbano de Lara, Gran Maestre de una logia en Nueva York, afirmó en 2005 que Zapatero era masón. También alabó sus cambios sociopolíticos.
No obstante, el propio Zapatero ha negado en repetidas ocasiones ser masón. Asimismo, representantes de la Gran Logia de España (GLE) han aclarado en diversas entrevistas que, aunque comparten valores, el expresidente no figura en sus registros. Así lo han mencionado igualmente masones como Gustavo Vidal. Por otra parte, se ha señalado que la GLE celebraba sus reuniones en la biblioteca Azcárate, actual sede vinculada a la Fundación Sierra-Pambley, inaugurada como museo por el propio Zapatero en 2006, lo que muestra una continuidad histórica del lugar pero no prueba iniciación de Zapatero en la masonería.
En resumen, las “pruebas” sobre una relación personal de Zapatero con la masonería son, en sentido estricto, testimonios y opiniones sin respaldo documental público; la única relación claramente probada es la condición masónica de su abuelo y el vínculo histórico con espacios asociados a esa logia.Lo que no hay ninguna duda es que Rodríguez Zapatero fue un defensor acérrimo del laicismo más agresivo, uno de los valores esenciales de la masonería. De ahí su célebre frase: “más gimnasia y menos religión”, pronunciada el 8 de febrero de 2004 durante la campaña electoral. La consideración del aborto como un “derecho”, la devaluación académica de la asignatura de religión y la agilización de los trámites de divorcio fueron aspectos clave de su proyecto. Mariano Rajoy apenas retocó las políticas de Zapatero. Por supuesto, Pedro Sánchez lo retomó y desarrolló con entusiasmo.


