12 de abril de 2024
La mirada del espectador

Todo el poder para Sánchez (con permiso de Marruecos)

(Laura Ginés). En nuestra última entrega de la serie ‘Pedro Sánchez tiene un plan’ afirmábamos que república, masonería y anticatolicismo son claves del proyecto del presidente de Gobierno.

Pero prometíamos analizar algunas otras claves. Ahí van:

6. El plan de Sánchez pasa por elaborar una nueva Constitución que establezca que España es un estado republicano federal socialista, ateo y con “nuevos derechos” basados en la ideología de género. Que proscriba todo rastro de raigambre cristiana, de sano patriotismo o de libertad de pensamiento. Que sustituya los símbolos como la bandera y el himno nacional y limite derechos básicos como la propiedad privada o la patria potestad. 

En este sentido, el acuerdo entre el PP y el PSOE, hecho público en diciembre de 2023, para reformar el artículo 49 de la Constitución Española no es anecdótico. La cuestión central no es eliminar un término y sustituirlo por otro. Se trata, indudablemente, de un ensayo para reformar en profundidad la Carta Magna y dar la vuelta al régimen del 78.

7. Utilizar la Constitución de 1978 contra España. La reforma constitucional por vías legales es casi imposible en estas circunstancias, pues se necesita una mayoría reforzada que necesita del concurso del PSOE y el PP. Pero van a tratar de torcer sus preceptos hasta que se quiebre por completo. Y pretende hacerlo ayudado por las fuerzas de la llamada “anti-España” y con el inestimable papel del presidente del Tribunal Constitucional, el socialista Cándido Conde Pumpido. 

8. El Frankenstein es la Anti-España. Para lograr estos objetivos, Pedro Sánchez no duda en establecer alianzas permanentes o coyunturales que hasta hace no tanto eran entendidas como antinaturales o impensables por decencia política y personal. El llamado “gobierno Frankenstein” está formado por todas las piezas de lo que se ha dado en llamar la Anti-España. Si bien es cierto que sobre el papel hay incompatibilidades o aparentes discrepancias, no es menos cierto que son capaces de minimizarlas al compartir una agenda y unos enemigos. 

9. Conmigo o contra mí. Siguiendo al pensador neomarxista argentino Ernesto Laclau, Pedro Sánchez mantiene el discurso que sea conveniente en cada momento, aunque sea en flagrante contradicción, para establecer una ruptura radical en la sociedad entre los suyos y los demás. No hay rivales o competidores, sino enemigos. Todo el que no colabora con su Gobierno o, incluso, con su persona, es un objetivo a eliminar, de una u otra manera.  

Entre los potenciales enemigos de Sánchez se encuentran, sin duda, medios de comunicación libres, líderes sociales y entidades cívicas.

Como hemos indicado anteriormente, la Iglesia católica es uno de los elementos prioritarios a destruir. Lo cierto es que la institución atraviesa un período de bajo crédito social, unido al silencio oficial de la Conferencia Episcopal Española ante la ofensiva contra los derechos fundamentales y el bien moral que representa la unidad de España y entre los españoles.

Es justo reconocer, sin embargo, que hay obispos que sí se han pronunciado pública y claramente contra la amenaza que implicaría la Ley de Amnistía. Entre ellos, los arzobispos de Valladolid (Luis Argüello) y Oviedo (Jesús Sanz Montes) y el obispo de Orihuela-Alicante (José Ignacio Munilla).

Por todo ello, y más aún que a la institución, el objetivo es neutralizar a los católicos que se organicen y sean creativos y pretendan tener presencia pública. Estos grupos y sus líderes son un bastión de especial relevancia que obstaculizan los anhelos ideológicos totalitarios de Sánchez. Es previsible que en los próximos meses se desencadene una ofensiva para neutralizarlos o, sencillamente, hacerlos desaparecer.

En este contexto, cabe señalar que el grave atentado sufrido el 9 de noviembre de 2023, a plena luz del día en el centro de Madrid, por Alejo Vidal-Quadras, un firme opositor al separatismo catalán, ex líder del Partido Popular en Cataluña, fundador de Vox (formaciones políticas de la que posteriormente se desvinculó) y eurodiputado en el Parlamento Europeo no ha sido aún esclarecido. El mismo día de su atentado Vidal-Quadras iba a intervenir en un acto público en Madrid, a las puertas de la delegación del Parlamento Europeo, en contra de la ley de amnistía.

10. Someter al poder judicial. Hay que reconocer que los jueces se han manifestado en su mayoría con gran determinación en contra de los pactos de Gobierno que someten de facto al Poder Judicial a la asfixia por parte del Legislativo y el Ejecutivo. Sin embargo, no es menos preocupante el control que, a través de Cándido Conde Pumpido, o el exministro Juan Carlos Campo, se tiene del Tribunal Constitucional del cual son, respectivamente presidente y magistrado. 

Tres cuartas partes de lo mismo sucede con los manejos del Gobierno en la Fiscalía. En concreto, por primera vez el Gobierno mantiene como fiscal general del Estado a un jurista, Álvaro García Ortiz, a quien el pleno del Consejo General del Poder Judicial considera que no es idóneo para el cargo.

En este contexto resulta preocupante el acuerdo entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijoó, líder del Partido Popular, adoptado tras la reunión de ambos líderes el 22 de diciembre de 2023, para renovar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Este pacto es un objetivo relevante para el Gobierno de Pedro Sánchez, como ha señalado el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños.

11. Oposición parlamentaria debilitada. Pedro Sánchez sabe que buena parte de la teórica oposición parlamentaria está en gran medida domesticada. No en vano, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijoó, se ha ofrecido en reiteradas ocasiones a pactar con Sánchez. Además, la trayectoria de esta formación constata que, en materia ideológica o se suma, o se deja arrastrar o, si gobierna, consolida la corriente de la corrección política dominante. 

En este sentido, cabe destacar que el Partido Popular ha pactado en diciembre de 2023 con el Partido Socialista Obrero Español las presidencias de las diferentes comisiones en el Congreso de los Diputados. Como ya sucedió en agosto de 2023, cuando se constituyó la Mesa del Congreso, Vox queda fuera de juego gracias al acuerdo de PP y PSOE.

Por su parte, Vox, el otro partido de oposición, pese a su crecimiento en las elecciones locales y autonómicas de mayo de 2023, parece estar en horas bajas en cuanto a representación nacional. Lo que se conoce de sus movimientos internos, además, denota una importante confrontación en el interior del partido y una cierta tendencia al pensamiento monolítico. 

Sin ninguna duda, Sánchez y sus socios políticos y mediáticos, agitarán el fantasma de la ultraderecha e impulsarán la ilegalización de Vox con cualquier excusa, mientras se encama con los herederos de ETA y los golpistas. 

12. Quiebra de los medios. La precaria situación económica de los medios de comunicación se suma al aumento constante del gasto en publicidad institucional del Gobierno y de las empresas públicas. La mayoría de los grandes grupos se ven maniatados y se muestran silentes, cuando no sirven de forma directa o indirecta a los intereses de Sánchez. 

Algunos pocos medios, con escasos recursos, son capaces de elaborar banderas de oposición al Gobierno con consistencia. Pero su capacidad e influencia no llegan a inquietar de verdad a Sánchez y sus aliados, pese a algunos episodios de censura y desprecio manifiestos hacia ellos. 

Conviene recordar que, frente a los medios tradicionales, tanto en papel como digitales, proliferan las diferentes redes sociales y las aplicaciones de mensajería instantánea a través de teléfonos móviles al alcance de todos los ciudadanos.

13. Una UE de momento inoperante. Pese al reciente debate en el seno del Parlamento Europeo, en el que se comenzó a evaluar como preocupante el deterioro de la calidad democrática en España, la mayoría de las instituciones europeas comparten el proyecto ideológico de Sánchez. Algunos podrán argumentar que se puede confiar en la vigilancia que se pueda hacer desde Bruselas o Estrasburgo sobre las finanzas españolas. 

Pero la manga ancha con la que se ha permitido a Sánchez manejar a su antojo los fondos de ayuda tras el Covid hacen suponer que las instituciones europeas le dejarán manos libres. La UE probablemente se lavará las manos, al fin cuando se encuentren con una “confederación (o federación) de repúblicas”. En cuanto caiga la primera pieza del dominó, Cataluña está en cabeza, no hará nada por evitar el resto.

Es cierto que el comisario de Justicia de la UE, Didier Reynders, ha admitido que la Comisión Europea tiene ciertas “preguntas” sobre la Ley de Amnistía. Y que la Comisión Europea ha asegurado que está haciendo seguimento del proceso legislativo para comprobar si se ajusta a la normativa europea.

14. Al servicio de Marruecos. La vergonzosa cesión del Sahara Occidental a nuestro vecino marroquí, los últimos regalos de Sánchez en forma de promesas de inversiones multimillonarias, la cesión del espacio aéreo del Sahara y el viaje relámpago realizado para rendir pleitesía pública a Mohamed VI humillan a la mayoría de los españoles y alimentan las sospechas sobre los compromisos ocultos del presidente del Gobierno y, especialmente, acerca de la información que poseen los servicios secretos marroquíes acerca del jefe del Ejecutivo. Quien, por cierto, pasó parte de sus vacaciones en Marruecos.

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