12 de abril de 2024
El Yunque La mirada del espectador

La Resistencia ha venido a despertar leones

(Juan Andújar). Lo que está sucediendo en España en las últimas semanas no es fruto solo (aunque también) de la ambición de Pedro Sánchez. El proyecto contra España hunde sus raíces en la etapa Zapatero y, si hacemos caso a reputados analistas, concretamente en los atentados del 11-M que permitieron al PSOE implantar, en menos de dos legislaturas, una agenda ideológica global que también exportaron a Hispanoamérica.

Después de la época Zapatero Mariano Rajoy, con su mayoría absoluta y sus seis años de gobierno, consolidó la obra de Rodríguez Zapatero y desactivó, de paso, a la sociedad civil que había protagonizado una movilización cívica sin precedentes entre 2004 y 2011.

Pedro Sánchez representa la punta del iceberg de ese proyecto totalitario. La guinda del pastel que no puede faltar para completar el ciclo de transformación radical de España, control de todos los poderes y persecución al disidente. ¿Quién se le opone? Un Partido Popular blandito que brama contra Sánchez mientras pacta con el PSOE la presidencia de las comisiones del Congreso de los Diputados.

También se opone, con mayor fuerza que los populares, Vox, partido muy necesario pero sin la fuerza electoral ni la estructura interna ni la base social suficiente para frenar el golpe sanchista. Y con todos los medios de comunicación, de izquierdas y de derechas, en contra. La desaparición de Vox es una consigna: nada ni nadie debe quedar fuera del control de lo que ahora se llama «el bloque de la investidura», es decir los partidos de izquierda, herederos de ETA, nacionalistas y separatistas.

Y luego, de repente, y sin que nadie lo esperara, ha aparecida la gente. Ciudadanos más bien desorganizados, con notable presencia juvenil, que se han lanzado a protestar diariamente, durante más de un mes, en la sede del PSOE en Madrid. Y personas anónimas que, en el contexto de estas protestas, se han puesto a rezar el Rosario por España media hora antes de las protestas cívicas. Sin descanso y en medio de una represión policial absolutamente desproporcionada. Con detenciones de por medio.

Por cierto que el éxito de estas convocatorias de oración pública del Rosario ha desencadenado las críticas de algunos supuestamente de derechas de toda la vida e incluso «católicos». Les ha faltado tiempo para acusar al joven que encabeza el rezo del Rosario en Ferraz, de ser miembro del «Yunque». Es la típica maniobra de dividir y deslegitimar algo bueno, como el rezo público del Rosario, o las movilizaciones cívicas. Da igual que sea o no del Yunque (el interesado ha afirmado que no pertenece a esta organización): lo importante, para algunos, es acabar con la Resistencia frente proyecto ideológico que representan Sánchez y sus socios.

Atentos que la Resistencia no ha hecho más que empezar. Es una carrera de medio y largo plazo que necesitará perseverancia, estrategia y también guerra de guerrillas. No lo duden: ya hay quien maniobra para dividir y enfrentar a los que se movilizan en las calles o se reúnen para rezar. El objetivo es desactivar toda disidencia.

Pedro Sánchez pensaba que iba a apacentar corderos y se ha encontrado con que su ofensiva contra España y los derechos y las libertades fundamentales de los ciudadanos está despertando leones.

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