23 de abril de 2024
El Yunque

El estilo del Yunque (II)

Destacábamos en la primera entrega de esta serie sobre el Yunque, que, según fuentes bien informadas, la Organización del Bien Común (OBC) encontró inspiración para la imagen que sintetiza su estilo en una frase de San Ignacio de Antioquía (c. 40 – 107). Está tomada de la carta exhortativa que este Padre Apostólico de la Iglesia dirige, camino del martirio, a su amigo y joven discípulo Policarpo, Obispo de Esmirna. La frase es Mantente firme, como yunque golpeado. Para comprenderla bien, conviene leerla en su contexto literal:

III.1. Los que se creen dignos de fe y enseñan doctrinas extrañas no te amedrenten. Mantente firme, como yunque golpeado. De gran atleta es ser desollado y vencer. Es preciso que soportemos cosas mayores por Dios, para que Él nos soporte. 2. Sé más diligente de lo que eres. Discierne los tiempos. Aguarda al que está por encima del tiempo, al intemporal, al invisible, que por nosotros se hizo visible; al impalpable, al impasible, que por nosotros se hizo posible; al que por nosotros sufrió de todas las maneras.

Vocación del cristiano a la política: Caridad en la Verdad

Según hemos podido conocer a través de algunos de los protagonistas de los comienzos de la OBC en Puebla de los Ángeles (México), allá por el año 1953, Ramón Plata y sus compañeros fundadores entendieron desde el principio, orientados por el jesuita P. Manuel Figueroa, que el sentido cristiano de la vocación política tenía que ser necesariamente integral.

No podían quedarse en proponer y defender, de forma organizada, los principios de la doctrina social de la Iglesia para la edificación del bien común de la sociedad política. La presencia en la política exigía sobre todo la vivencia personal de la radicalidad del Mensaje de Cristo.

Benedicto XVI lo subrayó con mucha claridad en Caritas in veritate (2009): la clave decisiva para entender la doctrina social de la Iglesia es el Amor, la Caridad en la Verdad, porque es anuncio de la verdad del amor de Cristo en la sociedad. El Papa Francisco lo recordó también en Evangelii Gaudium (2010): La política, tan denigrada, es una altísima vocación, es una de las formas más preciosas de la caridad, porque busca el bien común.

Entendieron los fundadores de la OBC que no hay verdadero servicio a la promoción integral del ser humano si no es desde el reflejo del Amor en cada acto de la presencia del católico en el ámbito de lo público. La vocación a la política se hizo así para ellos, y para quienes siguieron su camino, estilo de vida. En definitiva, una forma particular de vivir como laicos la llamada universal a la santidad personal.

La impronta de San Pablo

Volviendo ahora a San Ignacio de Antioquía, no podemos extendernos aquí sobre su vida y sus cartas, pero sí invitamos a acercarse a ellas. Su valor es inmenso.

Leyendo nosotros sus cartas y en concreto la dirigida a Policarpo, nos ha llamado la atención la impronta paulina de sus consejos y reflexiones, tan actuales. Los pocos datos históricos que se conocen de Ignacio de Antioquía avalan la influencia directa en él de San Pablo.

En concreto la frase que sirve de inspiración a la OBC –mantente firme, como yunque golpeado– es cien por cien paulina. Primero, porque expresa de maravilla la personalidad del propio Apóstol. Se ha descrito a San Pablo como un apasionado, un alma de fuego que se entrega sin medida a un ideal. Dios es todo para él y este celo incondicional se traduce en una vida de entrega total al servicio de Aquél al que ama. Trabajos, fatigas, padecimientos, privaciones, peligros de muerte, nada importa a sus ojos con tal de cumplir la misión de la que se siente responsable. 

Y, en segundo lugar, porque sentencias con el mismo sentido pueden leerse en algunas de las exhortaciones contenidas en las epístolas paulinas. Por ejemplo, en II Tim. 2, 1: Hijo mío, mantente fuerte en la gracia de Cristo Jesús (…). Fuentes seguras han contado a La Opinión Libre que esta II Epístola a Timoteo es lectura básica en las escuelas de formación de la OBC para que sus integrantes profundicen en la reflexión de lo que, en concreto, implica el estilo del Yunque.

Pero las referencias en la espiritualidad cristiana a la imagen del yunque no acaban en San Ignacio de Antioquía (y, por extensión, en San Pablo), aunque la del Padre Apostólico fuera la que sirvió de inspiración originaria a la OBC para definir su estilo. Impulsados por nuestra curiosidad hemos encontrado mucho más. Volveremos sobre estos hallazgos en una próxima entrega.

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El historiador Fernando

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