Enrique del Río.- Ya sé que el 28M tendremos elecciones autonómicas y, previsiblemente, comicios generales a finales de 2023.
También sé que Isabel Díaz Ayuso es candidata a la Comunidad de Madrid. No parece que vaya a encabezar la lista del PP a La Moncloa. Al menos este año.
Lo que está claro es que desde 2020 la presidenta madrileña juega la carta de ser líder nacional.
- Durante la pandemia ejerció la oposición a Sánchez.
- Le ganó el pulso al presidente nacional de su partido, Pablo Casado quien, como es sabido, está fuera de la actividad política.
- Logró dejar en ridículo al ministro de la Presidencia, Felix Bolaños, con la cuestión del protocolo en los actos del 2 de mayo.
En esta campaña electoral lanza sus principales dardos (ilegalización de Bildu, discurso anti- nacionalista y contra la izquierda) contra el gobierno de Sánchez, no contra sus rivales en la Comunidad de Madrid.
Y, para rematar, pronuncia conferencias y hace campaña fuera de la región en la que se presenta: Barcelona en febrero; Illescas (Toledo) y Valencia en marzo; Bilbao en mayo…
Parece probable que, para presidir el Gobierno de España, Ayuso necesitará a VOX, un partido que no ha hecho precisamente oposición al PP en la Comunidad de Madrid en los últimos años. (Hay quien dice que hay una estrategia de “los verdes” de apoyar a Ayuso frente al moderado Feijoó. Vaya usted a saber).
La clave también es si el partido de Abascal va a ser o no decisivo para que los populares gobiernen en Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Extremadura.
¿Estamos hablando de las elecciones generales de 2027? Teóricamente sí. Pero no sería la primera vez que se acortan legislaturas o que una moción de censura derriba al Ejecutivo.
Cuando el próximo domingo sigan los resultados de las elecciones autonómicas observen en qué términos se dirige Ayuso a las cámaras, sí como presidenta de Madrid o como líder nacional.
Apuesto a que el 28M Ayuso empieza su andadura hacia el Gobierno de España.

