La mirada del espectador

4 claves para entender la «resignificación» del Valle de los Caídos

(Pedro Cartagena). El pasado 27 de marzo el Gobierno de Pedro Sánchez, cercado por los casos de corrupción que afectan al jefe del Ejecutivo, a su mujer, a su hermano, al PSOE y a varios ministros y altos cargos, filtró a los medios el plan de «resignificación» del Valle de los Caídos. Prácticamente a la vez, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid autorizaba los trabajos de exhumación de los sepultados en el sagrado recinto.

Quince días antes se había conocido la noticia de que el padre Santiago Cantera, prior de la abadía benedictina, había sido relevado de su cargo. De sobra es conocida la firme postura de este monje en defensa de la misión de la comunidad: rezar y velar por la paz, la reconciliación y los españoles de ambos bandos enterrados en el Valle. Dios y la Historia harán justicia al padre Cantera. Queda su imagen rescatando el Santísimo Sacramento de la basílica cuando fue profanada por el Gobierno en octubre del 2019 con motivo de la exhumación de Franco.

Mucho se está escribiendo y hablando estos días del Valle, de la Conferencia Episcopal Española, del Vaticano, del cardenal Cobo, del cardenal Parolín…

Vamos a poner un poco de orden:

  • El Gobierno de Pedro Sánchez, fiel a su agenda, quiere cargarse el Valle de los Caídos. Y no va a parar hasta conseguirlo. Le pueden llamar «resignificar» o como quieran. Pero la hoja de ruta está clara: arrinconar cualquier aspecto religioso, convertir el recinto en un parque temático de la Memoria (o Venganza) Histórica y dejar que la Cruz más grande del mundo caiga por la erosión y el abandono. Por otra parte, es evidente que el actual Ejecutivo no es en absoluto de fiar. Negociar algo con ellos es firmar un papel mojado.
  • El Gobierno de Pedro Sánchez necesita titulares que tapen el fango de corrupción que le rodea y llega hasta el cuello del presidente. Por eso todos los días sacan de la chistera un tema nuevo: los 50 años de Franco, las universidades privadas, el Valle de los Caídos….
  • El Gobierno de Pedro Sánchez necesita movilizar a la izquierda. Y la realidad es que los temas se les agotan. El feminismo, la violencia de género, el aborto… ni el rearme consigue sacar a la calle ni a redes sociales a los militantes del PSOE bien alimentados con dinero público. Ni a los de Yolanda-Restar. Ni a los de Pablo Iglesias. La creciente pobreza de la sociedad española, la ley de Irene Montero que ha permitido poner en la calle a innumerables agresores sexuales y los casos Errejón, Monedero… no ayudan nada a la causa progresista de la izquierda militante. Hay que sacar temas como sea.
  • El Gobierno de Pedro Sánchez quiere dividir a los católicos. Así que sus sabuesos mediáticos y políticos se frotan las manos y disfrutan del «todos contra todos» en la Iglesia.

¿Qué podemos hacer?

Desde luego luchar. Con firmeza, como ciudadanos y como católicos, sin caer en las trampas de Sánchez. Nos jugamos el Valle, que es mucho (la Cruz, el culto religioso, los benedictinos…). Pero lo que de verdad están amenazadas es la libertad y la Cristiandad. No les quepa duda: si «cae» la Cruz (o la basílica, o la comunidad benedictina) «caerán» todas las cruces.

La demolición (o resignificación) del Valle de los Caídos es la consagración de un Gobierno autoritario que quiere introducirse en todos los rincones de la esfera pública y privada y arrinconar a los católicos y convertirlos definitivamente en ciudadanos de segunda categoría.

Por cierto, fuentes bien informadas nos cuentan que el Yunque, es decir la Organización del Bien Común no está organizando escraches ni insultando a a los obispos. «Como muchos otros católicos y ciudadanos», nos dicen, «estamos muy preocupados por lo que supone esta operación de «resignificación» del Valle de los Caídos y necesitamos una explicación de lo que está pasando y cuál es la hoja de ruta. Porque de momento solo hay mensajes gubernamentales y de sus medios afines. Ha habido algún comunicado episcopal pero la verdad es que no aclara nada».

Algunos periodistas sobradamente desacreditados y expertos en lanzar bulos han aprovechado la oportunidad del Valle para atizar al Yunque. Pero han pinchado en hueso.

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